2/2/06

Un capricho de la historia de España


Creo que fue Voltarie quien dijo que la historia se repite, primero de forma trágica y luego de forma cómica.
Haciendo un poco de memoria de las lecciones de B.U.P., y estimulado por las discrepancias políticas que tanto y tanto saturan, igual como inconvenientes tienen en llegar al más mínimo entendimiento, me iluminó el origen de las guerras entre conservadores y liberales, es decir, las guerras carlistas.Si me permiten, el carlismo es un movimiento político surgido en España ante la controversia dinástica producida a la muerte de Fernando VII (1784-1883), como consecuencia de la abolición realizada por éste, poco antes de su muerte, de la Ley Sálica. Viudo por tercera vez, sin descendencia, Fernando había contraído nuevo matrimonio con María Cristina Borbón-Dos Sicilias, y designado sucesor su hermano Carlos María Isidro. Sin embargo María Cristina queda embarazada y Fernando viendo la posibilidad de tener un hijo heredero suspende la Ley Sálica, permitiendo la descendencia de los derechos sucesivos de la corona por vía femenina.
Muere Fernando VII, Isabel de Borbón sube al trono, Carlos reclama el trono, y comienzan las guerras carlistas.La lucha entre ambos bandos trasciende del enfrentamiento dinástico hacia el político entre los defensores del Antiguo Régimen y los de las reformas liberales surgidas a consecuencia de la revolución industrial y de las ideas renovadoras de la Revolución Francesa.
Los partidarios de Don Carlos alentaban la reinstauración de la totalidad de los territorios de las zonas sublevadas, principalmente en aquellas que habían disfrutado de regímenes forales como Aragón, Valencia, zonas de Cataluña, País Vasco y Navarra, quienes veían amenazados sus intereses por la intención uniformador de los liberales. Esto quiere decir que los primeros movimientos nacionalistas surgieron de antiguos carlistas, de hecho el carlismo defendía los diferentes Reinos y leyes que denominaban Las Españas. Por ejemplo en Navarra, de arraigo carlista, no imperaba la Ley Sálica, por lo tanto Isabel de Borbón era Reina legítima del Reino de Navarra. A su vez lo liberales defendían el centralismo.
Ahora los conservadores intentan anular los nacionalismos y defienden un “centralismo”, mientras los liberales luchan pro nacionalismo y no les importa definir una España de Españas. El único vértice que coinciden, es acerca de la modificación de la Constitución para que Doña Leonor, proyección de la reina Isabel de Borbón, pueda reinar.Qué mundo este…

2 comentarios:

El pequeño Dardo (Alberto Zambade) dijo...

En mí modo o forma de visualizar la situación actual por la que España está pasando (estatut Catalán y lo pongo en minúsculas para que no se altere ningún catalán conmigo, después de mi explicación) concibo en que la historia de ésta, cumple un rol crucial para saber entender todo cuanto ocurre en la actualidad. Los carlistas siempre han perseguido el poder y su descontento no ha traído a España otra cosa más que movimientos revolucionarios perseguidores del egocentrismo Catalán, y enfrentamientos inútiles entre hermanos de sangre, para después llegar a alcanzar parte de sus objetivos (y mejor que sean sólo parte), por medio de la coacción y la influencia monetaria, con buen talante con el paso del tiempo.

De todos modos debo añadir que es un comentario histórico e interesante y a tener en cuenta.

Será Leonor la próxima Isabel...
Continuará...

Juan Elías dijo...

Sin ánimo de molestar...

Qué mejor apoyo a vuestras tesis que esta pregunta.... ?No es mucha coincidencia que los antígüos territorios carlistas, son hoy los graneros del ultranacionalismo vasco?