11/1/09

¿Sólo novela oriental?



Ahora que sufrimos un letargo en la dinámica renovación de ideas, la influencia de lo asiático se hace más que patente.

No hables… “Mo Yan”, una paradoja del mundo en el que vivimos, un mundo globalizado, carente de humanidad y donde el cinismo se va aceptando poco a poco hasta hacerlo cotidiano…, otro rasgo psicológico de la novela del este, del mismo Dostoievski.

Guan Moye, nacido en Shandong, en el seno de una familia de granjeros, "Recordar el hambre, el temor, la soledad, es una experiencia importante para mí cuando quiero crear una obra. Estas experiencias han formado mi actitud ante la vida y mi opinión sobre la sociedad", éstas impresiones únicamente se pueden expresar de manera más explícita leyendo cualquiera de sus novelas, exponiendo una realidad que se hace más cruda entendiendo que, aunque para eludir el sistema los exponga como párrafos narrativos, al margen de la censura se entiende que es la realidad misma.
No hables no es un seudónimo, no hables fue una forma de vida que duró durante veinte años.

“Mi padre era agricultor, pero mi familia tenía una posición desahogada, y tenía miedo de que dijera algo inconveniente y trajera la desgracia a los míos. Así que me dijo que no hablara y que aparentara ser mudo".

Dejó la escuela durante la Revolución Cultural para trabajar en una fábrica de petróleo. Se alistó en el Ejército Popular de Liberación, las actuales fuerzas armadas de su país, obtuvo un puesto en la Escuela de Arte y Literatura del Ejército

La novela de Mo Yan, es en sí misma la evolución de un sistema cerrado y centralizado, un paso inevitable hacia “la libertad” de expresión. Desde un punto objetivo, Mo Yan es este paso identificado con un punto de inflexión: por un lado tenemos a un militar de un sistema político como el de China y todo lo que esta representa, por otro tenemos a un hijo de granjero que no habló hasta los veinte años, en el que sus novelas representan la represión y discriminación sobre la mujer, y a la vez una alabanza hacia esta, y finalmente expone la crudeza del campesino chino y su sistema, cuya crítica viene disfrazada en forma de descripción.
Mo Yan escribe sobre la línea de su sistema, de su censura, tal es así que su obra publicada en 1996, Grandes pechos amplias caderas, (un siglo de historia de China a través de los ojos de una mujer) ha sido prohibida en su país.

Uno de los rasgos más fantásticos de su narrativa es la de ser capaz de escribir sobre la crueldad del día a día en la vida tradicional de los campesinos, donde la mujer no podía tocar los piojos que se vendían a los médicos para elaborar medicinas porque si no perderían sus propiedades. Aquí, en medio de esta realidad, sientes los personajes más vivos que nunca, definiendo su carácter y su psicología en gestos y actos, no solo transformando a personajes en personas, además es capaz de describirlos psicológicamente eximiendo una exposición explícita…, pocos son los escritores capaces de crear personajes con esta fuerza, un círculo escaso donde se encuentran Kundera o el mismo Dostoievski.

La novela china no está asentada, no vive relajada y con cánones innatos, sino que tiene que desperezarse de una política que tiene a la censura como sinónimo y unas pautas de obligado cumplimiento. Todo lo contrario que la novela japonesa, una novela que se abre, cada vez más, paso en el mundo occidental, que cuenta con un sistema establecido de forma democrática

Haruki Murakami. A pesar de nacer en Kioto, vivió la mayor parte de su juventud en Kōbe. Su padre era hijo de un monje budista. Su madre era hija de un mercader de Osaka. Ambos enseñaban literatura japonesa.
Estudió literatura y drama griego en la Universidad de Waseda (Soudai), en donde conoció a su esposa Yoko. Su primer trabajo fue en una tienda de discos (tal como uno de sus personajes principales, Toru Watanabe de Norwegian Wood). Antes de terminar sus estudios, Murakami abrió el bar de jazz "Peter Cat (Gato Pedro)" en Tokio, que funcionó entre 1974 y 1982.
Esta es la razón por la que su literatura rezuma bajo los acordes de jazz, diversas historias que bajo tintes realistas, sufren en su último tercio un punto de inflexión que la transporta un punto más allá de la realidad.
Novela pareja del estilo Auster, aunque con un toque de fantasía y psicología un poco más elaborado que Auster y muy por debajo de Mo Yan. Tal vez se deba principalmente a que la literatura china debe escribir esquivando la censura y bajo una mirada opresiva, mientras que la literatura japonesa sabe de su posición en alza hasta el punto de estar “de moda”.

Novelas en apariencia parejas, sin embargo la literatura japonesa disfruta de una juventud acomodada y de noble cuna, mientras que la china vive una juventud en la que aquello que se consigue no es sino con sacrificio y mucha imaginación para describir la cruel realidad.

1 comentario:

Estefania dijo...

LLevo algún tiempo leyendonte, es muy ilustrativo leerte, soy admiradora de tus escritos, es muy interesante y educativo todo lo que escribes, espero lo hagas siempre, no es facil conseguir gente que exponga con facilidad sus ideas literarias y culturales, a mi me ha costado un tiempo encontrarte, gracias por escribir, imagino debes ser un hombre de más de 40 años con mucho mundo, un saludo,