30/7/10

Murakami, again


El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas.
Cierto.
Los primeros compases de este libro simulan ser una novela de tinte fantástico. Parece mentira que después de haber leído todo Murakami, haya caído en semejante trampa. Nada más lejos de la realidad. Todo perfectamente hilvanado, cada detalle explicado, conviertiéndose en una vuelta de seda más de la araña que te atrapa y te obliga a permanecer más atento a la lectura.
Lo que sitúa a Murakami en mi podio de escritores, junto con Kundera y otros dioses capaces de crear vida, es la facilidad con la que percibe situaciones en las que en un momento determinado, y no sabes cuando, decora el momento con una pincelada de fantasía, pero que ha entrado de forma tan sutil y creíble que te hace levantar la cabeza del libro para buscar esa maravilla a tu alrededor.
El fin del mundo y su tautología es un desarrollo en paralelo de una misma mente, por un lado junto con su homónimo físico, el cuerpo, y por otro, junto con su homónimo psíquico, su sombra/corazón. A su alrededor personajes como el viejo coronel y sus sabios consejos, la atenta mirada del guardián, la bibliotecaria sin corazón, las bestias que mueren en invierno, los inventos del profesor, la ropa interior rosita de la gordita adolescente y su descaro ante la vida, y muchos más....
Me da la sensación de que este libro comenzó a escribirse como un divertimento, más allá de contratos de compromiso editorial u otras presiones externas. Se percibe en su estilo relajado y detallista, con un desarrollo preciso y caprichoso.
Me quedan escasas hojas para acabarlo y sin embargo, lo cierro, lo contemplo y se que volveré sobre él, que seré capaz de volver a disfrutarlo incluso más que en esta primera lectura.
Altamente recomendable.

9/6/10

El duelo de Joseph Conrad

No soy admirador de Joseph Conrad, o no consigo entenderlo. Cada vez que me he acercado a sus obras ha sido con bastante escepticismo y siempre con una equis que me marcaba el origen. Dejando a un lado Muerte en Venecia, que no me parece sino un mero entretenimiento del que conseguí obtener un valor importante a raíz de su versión operística, tanto El corazón en las tinieblas como El duelo, son metas de dos películas que me fascinaron.
Después de disfrutar una y otra vez de Apocalypse Now y Los duelistas, esa incertidumbre intelectual me llevó a la búsqueda del origen mismo de sendas películas, esa idea primigenia. En ninguno de los dos casos conseguí encontrarlas. Es cierto que me sentí transportado a cada época, pero nada más. Tal vez no sepa leer a Joseph Conrad.
Sí que he podido definir de forma más clara, esa diferencia, o tal vez una de tantas, que conforman la diferencia entre escritores clásicos y contemporáneos. En El duelo la trama transcurre en el mundo exterior, pero se analiza principalmente y de forma lenta e intensa su impacto en los sentimientos y el intelecto de sus personajes, mientras que en la siguiente novela con la que estoy ahora, Pudor, todo ocurre por y para el exterior, en tercera persona, de forma rápida, espontánea y trivial.
Grazie J.C.

26/5/10

Sergio Olguín y su Oscuro Monótona Sangre

Sergio Olguín por inducción y Oscuro monótona sangre por deducción, han supuesto un agradable y genial descubrimiento. Este escritor argentino, con esta obra de apenas 188 páginas, es capaz de envolver al lector en un ambiente real, para aderezarlo con cierta perturbación y condimentarlo con el olor de los instintos tabúes, para crear una obsesión que poco a poco se va complicando y que te arrastra página tras página, acelerando el pulso hasta no dejarte escapar.
Los diálogos con sus argots argentinos le dan ese toque propio de la calle que contextualizado en las profundidades de los barrios bajos, te involucran aún más en la historia.
La estructura es sencilla y perfecta. No hay instersticios posibles. Todos los detalles están estudiados para que nada se escape y pueda ser un calco de la vida real.
Mientras lees la novela, te parece estar viviéndola, hasta tal punto que los diálogos cuentan con ese ritmo argentino de entonación tan característico.
Seguiremos de cerca a este escritor cruzando los dedos para que este descubrimiento de lo bien hecho cuente con otras interesantes historias.

7/5/10

Agota Kristof

Este libro llegó a mis manos por medio del blog Escrito en el viento. En uno de los post aparece un capítulo completo de dicha trilogía, el cual me cautivó. Su estilo eficaz, directo y cruel despertó mi avidez lectora, lo quería.
En pocos días me hice con él y no me arrepiento, es más, lo recomiendo. Agota Kristof narra por medio de los ojos y el entendimiento de unos gemelos de cuatro años las atrocidades y el aspecto más cruel del ser humano, pero desde una naturalidad y un instinto de supervivencia que encoge el corazón.
Agota Kristof sabe lo que es la guerra, y aquí se encuentra reflejado. Los dos primeros libros (El gran cuaderno y La prueba), que se leen a la velocidad de la luz, cuentan las pericias de estos gemelos y su familia, para concluir con el tercer libro (La tercera mentira) como colofón de una verdad tan cruel como humana. Un interesante descubrimiento que debe ser leído. Os sorprenderá.
Para concocer más a Agota Kristof puedes pinchar sobre la foto (Wikipedia) o sobre su nombre, para leer una de sus últimas entrevistas.

14/4/10

Nocilla Experience, sin más


Que mejor forma de acercarse al epicentro que la propia experiencia: Nocilla Experience.
Tengo que admitir que en este caso fue el estruendoso ruido que se produjo alrededor del autor Fernández Mallo y su nocilla´s word, lo que me atrajo, pues lo cierto es que no había leído nada al respecto.
Un poco desorientado choqué con el cultural en su número de marzo referente a los detractores y defensores del fenómeno Nocilla. Esto acrecentó mi curiosidad, lo que dio paso a hacerme con Nocilla Experience, a leer el artículo sobre dicho fenómeno y lo que tenía que haber hecho desde el principio: leer el libro.
Como la virtud está en el equilibrio y la moderación, de forma subjetiva me sitúo por un lado junto a los detractores, quienes afirman que no hay nada nuevo. No me ha sorprendido nada ni la forma de escribir ni la originalidad de cada pasaje. Pero me ha gustado y en algunos capítulos mucho.
En ocasiones me sitúo al lado de los defensores ya que si es cierto que dentro de sus páginas, esta actualizado absolutamente, en relación a la vida cotidiana, la influencia de las nuevas tecnologías, las relaciones personales, et cétera. Algo que me gustaría añadir, es que una de las críticas que se lanza es la de estar carente de cualquier tipo de profundidad. Es cierto que son escenas muy plásticas y visuales, sin embargo también es cierto que en la cotidianidad, en pequeños gestos y en breves diálogos también hay una amalgama de sentimientos y en ocasiones de ideologías y principios que no siempre precisan de obras voluminosas y personajes perfectamente definidos psicológicamente.
Lo recomiendo, ¿por qué no?. Fácil de leer, astuto. Tal vez una breve versión de Viktor Pelevin.

1/4/10

Joyce (Ulysses)



Cada vez que me acerco a la obra principal del señor Joyce, el mundo se me para. Me absorbe de tal manera que me sintetizo en un único pensamiento: seguir leyendo, y veo por donde me encuentro personas que perfectamente encajarían en esta gran novela, siempre y cuando fuesen descritos por el mismo Joyce.

En mi primer acercamiento leí la traducción del señor Valverde (Tusquets), pero en esta ocasión me hice con la traducción del señor Subirat (Planeta), y con el apoyo de la guía del señor Valverde, además de una pequeña biografía sobre el escritor, me están permitiendo realizar un acercamiento más profundo a la obra en su complejidad y entender de manera más completa a sus personajes.

En Ulysses todo está previsto. Cada palabra, cada frase tiene un sentido dentro de un contexto en el que se desarrolla la escena, pero a su vez tiene alguna reminiscencia con los distintos leitmotiv que se desprenden de la obra en su conjunto.

Los niveles son universales. Podemos leerla desde su conjunto, apoyándonos en el esquema que el mismo Joyce ofreció a su editor, con la Odisea de Homero a un lado y Hamlet al otro, con las infinitas anotaciones sobre calles, personajes y sucesos tanto de la época como históricos. O si lo preferimos como un día en las vidas de los distintos personajes escritos desde sus subjetividades y basadas en variedad de formas de escritura.

Es curioso descubrir en la obra una crítica en si misma, una vanguardia de lo que en la década de los años 80 se desarrollaría como el Neohistoricismo, como crítica literaria teniendo en cuenta que el desarrollo de escritura de la novela no puede ser independiente a su época, lugar y circunstancias de escritura. Aspecto que se hace más que evidente hojeando cualquier reseña, por pequeña que sea, de su biografía. Todo en contra del antiguo New Criticism, que trataba de estudiar la obra como una novela cerrada en sí misma, sin más ambigüedades y referencias que ella misma. Qué ejemplo más claro y conciso que la discusión (9) de la interpretación de Hamlet con las circunstancias en la vida de Shakespeare en su escritura.

No puedo dudar que la madurez del lector hace que la novela adquiera numerosos puntos de vista nuevos que anteriormente han pasado desapercibidos, ya sea por la menor pericia del lector, por la acumulación de libros que median o la relectura de clásicos que vuelven a aparecer en este libro-enciclopedia.

Comenta uno de los personajes del Ulysses que después de Dios, Shakespeare es quien más ha creado, por eso ambos son piedras angulares de la obra y tal es su atractivo, que siendo un admirador del dramaturgo, en medio de la discusión sobre las distintas teorías que se manejan sobre Shakespeare y su relación con Hamlet (9), el señor Buck Mulligan, expone a Haines que "Shakespeare es el terreno de caza adecuado para todos los mentes que han perdido su equilibrio". Frase que cae como un jarro de agua fría, pues parece decirlo a nuestras espaldas observándonos devorar las líneas sobre sus interpretaciones.

26/3/10

Cormac Mccarthy (variedad de registros)

Todos los hermosos caballos es el primero de los tres tomos de la trilogía de la Frontera. Yo, personalmente, me quedo aquí.

La primera novela que leí de Cormac fue La carretera, con una visión futurista apocalíptica que fue capaz de envolverme con una asfixiante atmósfera de la nada o del existencialismo en estado puro, cuando no hay leyes, cuando no hay sociedad organizada, cuando no hay civilización.

Con No es país para viejos, disfruté al verme introducido, con un grafismo asombroso, en una persecución tan real que logré esquivar las balas que me perseguían e incluso sentir el aliento de Anton Chigurh. Personaje al que odio tanto como temo.

Con la primera de las partes de la trilogía de la Frontera he tenido ciertas reticencias. Es una buenísima narración basada en las distintas situaciones en las que se llegan a encontrar dos vaqueros texanos en México y el contraste entre ambos paises, las distintas maneras de interpretar la justicia y quienes la imparten.

Con todos los elementos propios del country: los caballos, la doma, el ganado, dormir bajo el raso, cazar para comer, el uso de las armas, las cárceles mejicanas, et cétera, et cétera, Cormac nos describe aquello que tiene más cerca, aquello que le hace sentirse en su propio hogar. No le cuesta apenas desarrollar la escena en este ambiente, nos muestra su alma autóctoca de Texas y el olor de la frontera y lo que ella representa.

13/3/10

La tautología de Coetzee: desgracia

David, profesor de universidad, inteligente y aburrido, descubre en Melanie, una joven alumna, una aventura sin importancia que le reportará satisfacción sexual y un toque espontaneidad a su metódica vida. Aunque Melanie no se niega en ningún momento, si se puede percibir que el acoso del profesor es lo que hace caer una y otra vez a la inmadura joven.
El escándalo salta. El profesor, rompiendo finalmente con su estado actual y su cotidiana vida, no solo no se arrepiente sino que reafirma sus principios como incapaz de reprimir sus impulsos, y así se lo hace saber al tribunal universitario e incluso al mismo padre de Melanie, Isaacs, quien con nombre bien apropiado, es un estoico educado y comprensible.
La huida le lleva hasta Sudáfrica, en donde su hija Lucy trabaja en una granja.
El punto de inflexión comienza, y la tautología se produce con el choque de culturas.
Lucy, en un ataque que David también sufre, es violada. La respuesta de Lucy es totalmente contraria a la que David espera, ya que ésta lo ve como un tributo que debe pagar por vivir en una tierra que no es la suya. Pudiera ser claramente el tributo que la estudiante Melanie tuvo que pagar en la universidad ante su profesor.
La lucha de David contra su hija es la de hacerla comprender quién es y lo que no debe permitir, pero la sumisión de Lucy es total.
David regresa a su mundo inicial y decide ver a Isaacs, el padre de Melanie. La conversación entre ambos es absurda, pero se puede apreciar como un David desesperado, se contempla ante un espejo (a saber Isaacs), para encontrar alguna señal que le ayude a vislumbrar la situación en la que se encuentra su hija.
Isaacs da un paso más y lo invita a cenar con su familia. David acepta. En una mesa en la que se encuentra Isaacs, su mujer y su hija pequeña, tienen enfrente a David, el profesor que acosó y consumó con su hija. Sin duda hay otra silla para que se siente el lector, ya que lo absurdo y el ambiente tenso y violento se transmite, y eso se refleja en que se acelera la avidez de lectura.
Finalmente David actúa como Isaacs, asume el destino y yéndose a Sudáfrica a vivir, para estar más cerca de su hija, acepta su decisión de tener al niño producto de la violación.
¿Por qué decide David sacrificar al perro, al cual había tomado cariño, aún con la posibilidad de mantenerlo una semana más a la espera de un futuro dueño? ¿No es su propia hija, a la cual debe aceptar como es, estando ya perdida para él y con mucho incomprendida?
Sin duda una lucha contra el entendimiento y una demostración más de que la mente humana es capaz de adaptarse a cualquier situación, con sufrimiento y sacrificio, sí, pero la adaptación se produce.
Con una escritura ágil, limpia y concisa, Coetzee hila ideas que te trasladan continuamente hacia la realidad misma, en la que cada uno es un punto relativo de pensamiento y sentimiento, y en el que es imposible la absoluta comprensión de los demás, incluso en muchos casos de uno mismo, como puede verse en multitud de ocasiones en los que los personajes actúan en contra de sus propias creencias.

9/3/10

Asfixia .- Chuck Palahniuk

Esta novela dura el tiempo de una asfixia no fingida. El autor, mediante una novela de lectura rápida, ya sea por la atmósfera de ahogo que apremia a terminarla, por la simpleza de los personajes o lo ficticiamente real de la historia, nos deja caer, en la personalidad del personaje principal Victor Mancini, en una condena en vida, en una cárcel de cuatro paredes de barrotes.
Por el lado derecho las rejas de una adicción al sexo cuya terapia no hace sino incrementar su síndrome de abstinencia, por el izquierdo un trabajo de representación de la vida cotidiana del siglo XVII, cuanto menos humillante, que comparte con Denny, un amigo o compañero con las mismas o más taras que nuestro protagonista, de frente la obligación de tener que dejar su carrera de medicina para intentar mantener en una clínica, muy exigente económicamente, a su madre, que no solo ha perdido la cabeza, sino que le dice tantas verdades que constantemente le recuerda la miserias de su vida y que no deriva sino en el deseo de que deje de existir, y finalmente por detrás lo absurdo de simular asfixias en diversos restaurantes, con la complicidad de Denny, en los cuales da la posibilidad de crear héroes que llegarán incluso a mandarle dinero, como recuerdo de su actuación heroica, con el cual podrá ir pagando la clínica de su madre.


Esto como punto de partida.


La jaula se cierra sobre un suelo en el cual aparece como guía en este oscuro planteamiento, la doctora Paige Marshall, quien resultará ser una enferma mental más de la clínica, a la que permiten ciertas libertades, y ante lo cual, la ficticia doctora no dudará en aprovecharse sexualmente del miserable Mancini.


Con dicho suelo y los barrotes de las cuatro paredes, ¿qué cielo puede existir?, azul ninguno, desde luego: el desarrollo de los acontecimientos resultará que asfixiará a su madre con ingentes cantidades de pudin, ya que para ocultar su pasado le acaba convenciendo de ser el mismo Jesucristo, para posteriormente descubrir que fue raptado y por lo tanto nunca conoció a su verdadera madre..., no es Jesucristo.


Una novela tan absurda como la realidad misma y que en ciertos momentos golpea a la mente recordando que la realidad supera en muchos aspectos a la ficción. Llama la atención la flexibilidad psicológica de los personajes y en especial del condenado Victor Mancini.

7/3/10

Húsares y salones o Guerra y Paz

Hace cinco años, cuando después de un agradable y frío paseo por las calles de Pedraza junto con mi señora, decidimos resguardarnos en el hotel donde estábamos alojados, mi cleptomanía compulsiva para con las revistas literarias, me permitió localizar una portada en la que para más inri, aparecía una referencia a la novela rusa. Por aquella época todo lo relativo a la literatura y la historia de Rusia era mi obsesión, desde Dostoievski, Bulgákov, Tugénev, hasta Viktor Pelevin, con lo cual mi capacidad para hacer desaparecer dichas publicaciones se afinó aún más.
Tras disfrutar junto a la chimenea de un agradable y armonioso café, decidimos subir a nuestra habitación a descansar.
Mientras mi señora se lavaba los dientes, yo leía ávidamente el artículo relativo a una futura edición de Guerra y Paz.
Dicho artículo estaba basado en un ambicioso proyecto por parte del editor Mario Muchnik, quien erizándome toda la piel, explicaba que su intención era la de, basándose en algunas ediciones anteriores de Guerra y Paz, editar una nueva versión. Pero cual había sido su sorpresa cuando la traductora con la que trabajaba, Lydia Kúper, había descubierto no pocos errores, pero no en referencia a la gramática o la semántica, sino de concepto ideológico.
Que duda cabe que la novela Guerra y Paz posee un alto contenido político, y siendo la segunda lengua de los rusos en aquella época el francés, y con las guerras napoleónicas de por medio, las traducciones de los franceses, sobre las que se basan la mayor parte de los distintos idiomas, es una trampa que tiene bastante de tergiversado, y más si tenemos en cuenta la lucha intelectual e ideológico sobre las ideas progresistas de los franceses con respecto al resto de Europa.
En cualquier caso se me paró el tiempo, pues ¿qué ocurría con el resto de la literatura rusa que había leído?, ¿con los millares de hojas que había devorado?.
Mi señora, sorprendida ante mi expresión y ante mi capacidad más que enfermiza para recopilar estas revistas fue capaz de desviar mis temores.
Años más tarde, esta edición llegó a mis manos por obra de mi señora en unas maravillosas navidades.
Empezando por el final, una vez acabada la novela de mil ochocientas y pico páginas, la sensación que queda es la de haber vivido en otra época, haber conocido a personajes y haber lamentado la muerte de otros. Es el embrujo de los escritores rusos, la novela psicológica, la formación de personajes, la madurez de estos, la expresión de su personalidad a partir de gestos cotidianos.
Una obra maestra.
Dicha obra, escrita por Tolstói en no muchos años y destacando principalmente el estar escrita en papel, sin perder en ningún momento ni el hilo de la historia, ni las distintas vidas de los personajes, ni la red de acontecimientos que condicionan absolutamente todo. Aprovechando ciertos intersticios entre libros y libros para expresarnos su modo de entender la historia y al hombre.
La obra que devoré en apenas dos meses, supone una traducción directa del ruso, en donde pude conocer de primera mano la pluma de Tostói, su capacidad para definir personajes reales y donde ofrece aclaraciones no solo sobre teoría histórica, sino sobre la relatividad de la historia y sus distintas interpretaciones por intereses unilaterales.
En un nivel inferior, encontramos a los personajes, con sus alegrías y sus miserias, pero siempre reflejo de la realidad, aquellos que realizando heroicidades no son reconocidos, otros que sin hacer absolutamente nada, e incluso basándose en errores incorregibles, son condecorados como aclamados héroes, pero siempre con una psicología que nos permite no imaginar, sino vivir estos personajes.
Guerra y paz, lucha entre húsares y batallones napoleónicos entrelazados con los salones de la época, sus protocolos, el papel del hombre y el asumido y humillante, en muchas ocasiones, de la mujer. Simplemente el complejo retrato de una sociedad de salones, de una guerra absurda con miles de muertos, una política triste y cambiante, y en el fondo de todo una fotografía capaz de captar una época determinante en la historia de Europa.
Una obra maestra.

6/3/10

Norma - Vincenzo Bellini


Norma es una ópera en dos actos con música de Vincenzo Bellini y libreto de Felice Romani (basado en una tragedia de Alexandre Soumet), estrenada en La Scala de Milán, el 26 de diciembre de 1831, se la considera el mejor ejemplo del estilo belcantista.
Es una ópera de bel canto. El personaje de Norma se considera como uno de los más difíciles del repertorio para soprano. Fue creado para Giuditta Pasta, para quien también Bellini creó el rol de Amina en (La sonnambula).
En el siglo XX muy pocas cantantes pudieron acometerlo con éxito, entre ellas se destacan las interpretaciones de Rosa Ponselle en los años 20, seguida por Maria Callas que entre 1949 y 1964 impuso la supremacía del rol en el repertorio belcantista. La entonces instaurada "nueva" antigua tradición de Pasta-Callas fue sucedida por Joan Sutherland en las décadas del 60 y 70, en especial cuando fue secundada por la Adalgisa de Marilyn Horne. En la década del 70 Montserrat Caballé2 fue la Norma por excelencia. Otras cantantes que abordaron el rol con mayor o menor éxito fueron Leyla Gencer, Anita Cerquetti, Elena Suliotis, Shirley Verrett, Renata Scotto, June Anderson y Jane Eaglen. En el siglo XXI ha sido interpretado por Fiorenza Cedolins, Daniela Dessi, Edita Gruberová y Maria Guleghina.
La trama gira en torno al amor que siente la sacerdotisa Norma por Pollione, procónsul romano. Él, padre de sus hijos, ama a otra mujer, Adalgisa, también sacerdotisa. El enfrentamiento entre ambas se simboliza en el célebre duo Mira O Norma mientras que se considera el aria de la protagonista, Casta Diva, como la cumbre del belcanto.
Lugar en el que se desarrolla la obra: la Galia Época: siglo I a. C. (ocupación romana)
Norma es una sacerdotisa de los druidas. Pese a sus votos litúrgicos de castidad, mantiene un idilio secreto con el gobernador romano Polión, al que ha dado dos hijos. Este romance hace que Norma trate por todos los medios de acallar la rebelión contra Roma, esperando que se establezca la paz entre los dos pueblos y así no perder a su amado.
Sin embargo Polión se enamorará de Adalgisa, otra de las sacerdotisas druidas, lo que provocará el desengaño de Norma y que convenza a los druidas para que ataquen Roma.
Tras el ataque, Polión ha de ser sacrificado a los dioses en honor a la victoria, no obstante él no quiere abandonar a su nuevo amor. Esta lealtad hace que Norma se autoinculpe de traición recapacitando sobre sus actos.
El amor de Polión vuelve a renacer y ambos suben juntos a la hoguera.
Acto I
Sacerdotes y guerreros galos se reúnen en un bosque en espera de que la sacerdotisa Norma dé la orden de atacar a los romanos. Norma, que está enamorada de Polión, gobernador romano de la Galia, pide la paz. Ella no sabe que su enamorado la está olvidando al fijarse en otra mujer, la también sacerdotisa Adalgisa.
Adalgisa, presa de sus remordimientos, pues se debate entre su amor a Polión y sus votos ceremoniales, pide consejo a Norma. Norma queda conmovida por su historia (que tanto se parece a la propia) y, puesto que no sabe el nombre del amado, exime de sus votos a Adalgisa. Cuando Norma se entera que su enamorado es el mismo de Adalgisa, entrará en cólera.
Acto II
Norma pretende matar a sus hijos por despecho, pero en el último momento es incapaz de cometer semejante crimen. Confía en el arrepentimiento de Polión, pero todos sus esfuerzos son en vano, razón por la que finalmente da la orden de ataque contra los romanos.
Según la tradición, Polión ha de ser sacrificado a los dioses, pero Norma, que se resiste a perderlo, trata de convencerlo buscando así una justificación para perdonarle. Polión no quiere abandonar su nuevo amor.
Por este motivo, Norma, que se ve envuelta en un sinfín de sentimientos contradictorios, debatiéndose entre la lealtad a su pueblo, el amor al romano y sus remordimientos por haber traicionado sus votos, decide acusarse de traición, revelar a su pueblo su deslealtad y ser ella la que vaya a la hoguera de los sacrificios.
Polión, al ver la actitud de Norma, se vuelve a enamorar de ella y la acompaña al sacrificio. Ambos suben de la mano a la hoguera.
Casta Diva por María Callas: http://www.youtube.com/watch?v=MBW5a77wINQ