13/3/10

La tautología de Coetzee: desgracia

David, profesor de universidad, inteligente y aburrido, descubre en Melanie, una joven alumna, una aventura sin importancia que le reportará satisfacción sexual y un toque espontaneidad a su metódica vida. Aunque Melanie no se niega en ningún momento, si se puede percibir que el acoso del profesor es lo que hace caer una y otra vez a la inmadura joven.
El escándalo salta. El profesor, rompiendo finalmente con su estado actual y su cotidiana vida, no solo no se arrepiente sino que reafirma sus principios como incapaz de reprimir sus impulsos, y así se lo hace saber al tribunal universitario e incluso al mismo padre de Melanie, Isaacs, quien con nombre bien apropiado, es un estoico educado y comprensible.
La huida le lleva hasta Sudáfrica, en donde su hija Lucy trabaja en una granja.
El punto de inflexión comienza, y la tautología se produce con el choque de culturas.
Lucy, en un ataque que David también sufre, es violada. La respuesta de Lucy es totalmente contraria a la que David espera, ya que ésta lo ve como un tributo que debe pagar por vivir en una tierra que no es la suya. Pudiera ser claramente el tributo que la estudiante Melanie tuvo que pagar en la universidad ante su profesor.
La lucha de David contra su hija es la de hacerla comprender quién es y lo que no debe permitir, pero la sumisión de Lucy es total.
David regresa a su mundo inicial y decide ver a Isaacs, el padre de Melanie. La conversación entre ambos es absurda, pero se puede apreciar como un David desesperado, se contempla ante un espejo (a saber Isaacs), para encontrar alguna señal que le ayude a vislumbrar la situación en la que se encuentra su hija.
Isaacs da un paso más y lo invita a cenar con su familia. David acepta. En una mesa en la que se encuentra Isaacs, su mujer y su hija pequeña, tienen enfrente a David, el profesor que acosó y consumó con su hija. Sin duda hay otra silla para que se siente el lector, ya que lo absurdo y el ambiente tenso y violento se transmite, y eso se refleja en que se acelera la avidez de lectura.
Finalmente David actúa como Isaacs, asume el destino y yéndose a Sudáfrica a vivir, para estar más cerca de su hija, acepta su decisión de tener al niño producto de la violación.
¿Por qué decide David sacrificar al perro, al cual había tomado cariño, aún con la posibilidad de mantenerlo una semana más a la espera de un futuro dueño? ¿No es su propia hija, a la cual debe aceptar como es, estando ya perdida para él y con mucho incomprendida?
Sin duda una lucha contra el entendimiento y una demostración más de que la mente humana es capaz de adaptarse a cualquier situación, con sufrimiento y sacrificio, sí, pero la adaptación se produce.
Con una escritura ágil, limpia y concisa, Coetzee hila ideas que te trasladan continuamente hacia la realidad misma, en la que cada uno es un punto relativo de pensamiento y sentimiento, y en el que es imposible la absoluta comprensión de los demás, incluso en muchos casos de uno mismo, como puede verse en multitud de ocasiones en los que los personajes actúan en contra de sus propias creencias.

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